Pilar muy personal -Tras el voto latino

Qué temprano ha empezado la campaña electoral. A llenarnos de paciencia sin duda porque serán meses de contienda, ataques, guiños, sonrisas y debates. Es importante seguirla de cerca y cuando llegue el momento, participar y contar, aún más sabiendo que el voto latino es uno que no se puede ignorar en las elecciones del 2016.

Ya veremos qué valor e importancia le dará cada partido y cada candidato a nuestra comunidad o si será tan solo un juego de números para conquistar a la primera minoría del país (un 11% del electorado). Porque obviamente sabemos que tener el apoyo del voto latino será fundamental para quien quiera ganar la Casa Blanca. Los hispanos cada vez están más envueltos en la vida política de este país pero todavía falta mucho por hacer para conquistarlos. No todos los que pueden votar, sienten que deben participar en las elecciones.

Con la confirmación de Hillary Clinton como candidata del partido demócrata y con contendores republicanos a la nominación como Marco Rubio (de origen cubano casado con colombiana), Jeb Bush (casado con Mexicana) o incluso el texano Ted Cruz, esta elección podría tener otros factores determinantes además de los puramente políticos o ideológicos. Los 25 millones de votantes latinos podrían inclinar la balanza para cualquiera de los dos lados. Unos porque apoyan al actual gobierno, otros porque no están contentos con la actual administración, otros porque prefieren no votar, unos porque van o no a apoyar a una mujer candidata, otros porque apoyan a su partido a toda costa, otros porque prefieren un cambio, unos porque históricamente han elegido así o asá.

Sin importar el partido político de nuestra preferencia sabemos que los hispanos debemos participar e invitar a otros a hacer lo mismo. A seguir la campaña y a comparar las propuestas para determinar cuál es la que queremos apoyar. Quedarse callado o no votar no es una opción, porque sería perder una oportunidad que claramente nos da voz en un país en donde cuenta lo que pensemos, en donde a pesar de las diferencias se respeta la manera de pensar y en donde hay libertad para ejercer el voto.

Actualmente, la gran mayoría (75%) de los votantes latinos ha nacido en Estados Unidos y la población que vota es relativamente joven, un tercio del total tiene entre 18 y 29 años. ¿Están los jóvenes conectados con el tema?, ¿Hay algo específico para ellos en las propuestas? ¿Cuál es la función que juegan las redes sociales en las preferencias, las tendencias y los resultados? El gran reto es que por las estadísticas anteriores solo la mitad acude a votar en las elecciones porque no se sienten atraídos.

Durante los próximos meses la pelea será fuerte y en dos idiomas, con varias culturas y diferentes puntos de vista, sobretodo en estados que seguramente estarán en la mira de las campañas electorales por su número de votantes latinos como son California, Texas, Florida, Nueva York e Illinois.

El porcentaje de los latinos en Estados Unidos sólo crece y se espera que para el 2050 represente el 29% de la población.  Temas como la salud, la inmigración, y la economía serán cruciales, pero a la larga es la consistencia entre el mensaje y la oportunidad lo que más pesa. ¿Sólo se acuerdan de nuestra población cuando el voto cuenta o hay un interés real por solucionar los temas más importantes en la agenda de los latinos en Estados Unidos?. El oportunismo electoral es real. La necesidad de contar también. La participación política nos permite opinar, crecer, exigir y obtener, y por eso, es un deber y un derecho que debemos aprovechar con responsabilidad, decisión y orgullo.