Pilar muy Personal – “Algún día” no existe

Cerramos 2014 con las intenciones de que el que llega sea aún mejor que el que despedimos. Y para eso muchas personas hacen promesas de año nuevo. Promesas que en la mayoría de los casos no se cumplen a cabalidad y lo que es peor, se olvidan o se modifican sustancialmente antes de terminar el mes de enero. ¿Por qué?

 

Quizás porque pensamos en aquellas metas que queremos lograr pero sólo las visualizamos.
Quizás porque las visualizamos pero no las escribimos.
Quizás porque las escribimos pero no las cumplimos.

Quizás porque nos olvidamos de que esa es la única parte importante de la ecuación: ¡cumplirlas! Y para eso no basta ni visualizar, ni pensar, ni escribir, hay que hacer. Lo que significa que toca tomar acciones específicas que nos ayuden a llegar a cualquier meta.

Además hay que trabajar. Al tener una meta en la cabeza, escribirla y querer cumplirla es importante saber que siempre se va a necesitar esfuerzo, tiempo, dinero. Ninguna oportunidad viene envuelta en un paquete de fácil que diga “NO Haga Nada”.

Dicen en mi país, “el que quiere marrones, aguanta tirones…” y así mismo es, si de verdad queremos alcanzar ese objetivo X, bajar de peso, dejar de fumar, aprender otro idioma, vencer miedos, tener más clientes, etc., sin duda tenemos que implementar pasos básicos para lograrlo. Así se cumplen las metas.

Hay fórmulas específicas para mantenernos en el camino correcto y no desfallecer en el intento. Les funcionan a las personas más exitosas. La primera es saber que la meta no se va a lograr de un día para otro y que se necesita un plan. Por ejemplo, ir de viaje de vacaciones a otro continente. Se debe ahorrar dinero, trabajar para acumular suficiente tiempo libre, quizás aprender palabras básicas en otro idioma, invertir energía en analizar recorridos, lugares turísticos, etc. Y si el objetivo es algo mas difícil como dejar de fumar pues de igual forma los pasos son específicos. No comprar cigarrillos, contarle a otras personas para que te apoyen, reemplazar la ansiedad con una ocupación o algo dulce… Seguir un plan es una de las claves del éxito.

Menos es más. Es más importante escoger una o dos promesas nada más que tener muchas en la lista y pretender poder cumplirlas todas. La frustración es muy alta y el resultado completamente contradictorio.

Dice siempre Luis Eduardo Barón que para que las cosas efectivamente sucedan se deben poner en el calendario. Solo cuando hay una fecha específica para lograr algo es que realmente estamos más cerca de que ocurra. Y si la fecha no se puede mantener por algún motivo inesperado, extremo, o ajeno, está bien, simplemente se cambia y se continúa con el plan…. Por ejemplo, la fecha que habías escogido para publicar un libro no funciona y toca cambiarla, tranquilo/a, no hay ningún problema. Está bien y de igual manera el solo hecho de haber tenido que cambiarla le da cierto peso en la seriedad de tu calendario y no queda en el aire como un proyecto que quizás voy a cumplir “algún día”.

“Algún día” no existe….y es tan solo una promesa vacía.
“Mañana” es un sueño… y se repite sin cambios cada 24 horas.
Diciembre 31, 2015. Toda “fecha exacta” llegará…y con ellas, tus metas.

Pon en práctica estos consejos y disfruta de un 2015 lleno de premios a tú esfuerzo. Todo lo que te propongas, lo podrás lograr.

¡Felicidades!